El blog de Probosc

La importancia de los juguetes de madera

23 enero, 2020

 

Cuando regalamos un juguete a nuestros hijos, queremos que sea el mejor, buscamos aquel que creemos que más les va a llamar la atención. Pero y si realmente profundizamos un poco más y elegimos uno que le aporte mucho más?
El mejor regalo que le podemos ofrecer a un niño es creer en materiales que cuiden del medio ambiente (naturales, reciclables, biodegradables y sostenibles) de esta manera permitimos ofrecer al niño una importante educación en valores.
La creatividad tiene una fuerza imparable y es una cualidad indispensable para ser feliz y vivir la vida que queremos.
Por eso es tan importante que nuestros hijos tengan a su alcance juguetes y materiales que favorezcan su potencial creativo.

 

Cuantas menos cosas haga un juguete, más cosas hará la mente del niño.

 

Es una cuestión de elección. ¿Qué prefieres? ¿Un juguete que hace muchas cosas o que las haga el niño?

 

Seguro que habéis oído un montón de veces eso de que los juguetes de madera son mejores que los de plástico.

Pues aquí van algunas de las razones porque debemos escoger juguetes de madera:

 

 

1. Conectan con la naturaleza :

 

La madera es un material natural que responde a las expectativas biológicas que tienen los niños al nacer (en relación al sentido del tacto). Nuestro cerebro espera tocar la piel de nuestra madre y materiales naturales (árboles, piedras, tierra…). Desde luego, plástico no.

Además, usar materiales que provienen directamente de la naturaleza ayuda a los niños a entender la relación existente entre la naturaleza y la producción de los objetos cotidianos. Con la madera de los árboles se pueden hacer juguetes, cucharas de cocina, muebles, etc. Explicarle a un niño de dónde vienen sus juguetes de plástico va a ser mucho más complicado, sin duda.
Un juguete de madera está vivo, es real y eso favorece la conexión al mundo que le acoge y del que forma parte.

 

¿Habéis escuchado hablar sobre la pedagogía Waldorf ?

 

Alguno de sus aspectos mas distintivos son:

 

  • Potenciar el desarrollo de las habilidades artísticas infantiles como una vía para crecer y adquirir otros conocimientos ya que se considera que se trata de la expresión más natural del niño.
  • El ambiente de las escuelas está estudiado para que sea una prolongación del hogar. Hay colores cálidos, espacios abiertos con mucha naturaleza y juguetes fabricados a mano.
  • No se aplican exámenes ya que esta pedagogía no sigue los principios de la estandarización sino que intenta promover la motivación infantil y proteger la autoestima. De esta manera, los niños suelen sentirse menos estresados y disfrutan más del aprendizaje, marcando su propio ritmo de asimilación según su nivel de desarrollo e intereses.
  • En las escuelas primarias no hay libros de texto sino que son los propios niños quienes los confeccionan a partir de su trabajo cotidiano.
  • Se estimula una enseñanza libre, espontánea y natural, donde se le brinda un valor esencial a la relación que el niño establece con la naturaleza y el medio en el que se desenvuelve.

 

 

2. Estimula el sentido del tacto:

 

Los juguetes de madera, especialmente si no están lacados, proporcionan una sensación agradable al tocarlos. Además, no todos los juguetes de madera se sienten igual. Los hay más lijados, menos, algunos en los que se notan las irregularidades de la madera, otros que no… todo ello ofrece sensaciones que el cerebro de los niños va registrando, casi sin parecerlo, mientras juegan.
Aportan cualidades reales como aroma, tacto, color o texturas que son creadas por la naturaleza. Favorece así la estimulación sensorial del niño y niña a diferencia del plástico que todas las cualidades son iguales y no da opción a indagar en él.

 

 

3. Favorecen la imaginación:

 

 

Los juguetes de madera están mucho menos trabajados que los de plástico, no incorporan luces ni sonidos. Es el niño quien tiene que imaginar todo lo que quiere que ese juguete haga, nada viene dado o hecho. Además, al ser menos estructurados son más polivalentes.
En general es más sencillo, con menos sofisticación favoreciendo así la imaginación y la creatividad. Permitiendo que el niño o niña investigue qué hacer con él, como jugar con él.

 

 

4. Favorece la concentración:

 

Por fin un juguete sin pilas, sin ruiditos eléctricos, ni luces, ni botoncitos que atrapan y sobreestimulan a los niños. Los juguetes de madera permiten al niño y niña seguir conectados consigo mismos mientras juegan, siguiendo sus propios intereses, algo altamente importante sobre todo en la primera infancia.

 

5. Peso y presencia:

 

Los juguetes de madera no tienen la ligereza de los juguetes de plástico. Son juguetes con mayor presencia. Los niños tienen que sujetarlos con conciencia y firmeza, estimulando, a su vez, la motricidad de las manos.

 

6. Envejecen mejor:

 

Los juguetes de madera, muy lejos de romperse o afearse con el tiempo, envejecen estupendamente. Y en caso de que se rompan… se pueden arreglar con mayor facilidad que los juguetes de plástico. Pueden pasar de generación en generación, porque el juguete sigue igual de bonito y funcional

 

7. Porque son preciosos:

 

Sin duda alguna son muy bonitos. Sí estéticamente son preciosos y educar la belleza también es algo que valoramos y consideramos un derecho para todas las personas.

 

 

¿Y LOS JUGUETES DE PLÁSTICO ESTÁN “PROHIBIDOS”?

¡ No! Claro que no!  Aunque es importante concienciarnos de los juguetes de madera y de todos sus beneficios no significa que los juguetes de plástico no tengan su lugar.

Hay algunos juguetes de plástico excelentes, como duplo o lego que permiten desarrollar la imaginación, conceptos de lógica, composición del espacio, etc.

Y además, hay momentos para todo. Los juguetes de plástico son ideales para:

Ir a la playa, la piscina o de viaje
los juguetes para el baño.
Jugar en exteriores (resisten mejor la lluvia y las inclemencias del tiempo)

Jugar es algo mágico y único, respetemos que así sea!

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